miércoles, 21 de abril de 2010

Aquí y allí

" - ¿Estas estudiando geografia?
- Sí, mientras tu te dedicas a liarte con otra, yo me dedico a estudiar.

- No me he enroyado con otra... bueno nos hemos dado un par de besos pero eso es una tonteria.
- Ya, solo un par de besos, ¿la misma tonteria que conmigo no?
- No, no porque por ella no siento nada...

- Espera... ¿Sabes que le regalaría yo a alguien de quién estuviese enamorada?
- No

- Una bola del mundo.
- ¿Una bola del mundo?
- Si, para cerrar los ojos y jugar con él a hacerla girar y señalar los sitios a donde podriamos ir juntos.
- Tú si que sabes hacer regalos.
- Sabes la cantidad de lugares donde podriamos ser felices tu y yo? Mira, aquí, aquí, aquí...

PD.- Diálogo extraído de la serie LHDP. Escenas en las que no me hubiera importado ser el protagonista de esa historia.
PD2.- Dentro de media hora comienza un nuevo viaje. Volveré con ganas de hablar sobre un nuevo lugar donde llevarte a vivir.

martes, 20 de abril de 2010

El Incendio

A tí que estás detrás de mi pantalla.
A tí, que te levantas con resaca y recuerdos de una noche haciendo rotos a través de la ciudad. Quiero proponerte que dejes de leer. Es tiempo de brindar.

Levanta tu copa y mira al cielo. Recuerda y sonríe, en tu mundo no existen los grados bajo cero. Todo lo que tocas sale perjudicado. Incluso una tormenta no es capaz de apagar los sitios que has quemado.

Levanta tu copa. Brindemos porque nos siguen quedando cerrillas y alcohol. Cúrate con besos cualquier quemadura. Baila con descaro, incluso con desprecio, sobre las cenizas de cualquier amor.

Bebe. Hay que celebrar que somos un incendio sin control.


PD.- Tengo 48 horas para provocar en mi ciudad el mismo incendio que hace unos años provocaba en una semana. Que se prepare la feria. Tengo ganas de jugar.

lunes, 19 de abril de 2010

¿Dime de quién eres?

Empezamos a mirarnos como dos desconocidos.
Yo, hice como el que no te había visto, pero era inevitable no fijarse en tí.
Sé me da bien eso de jugar y me dió por empezar con el de "para mi no existes". No era plan de llegar y lanzarme directamente a tu conquista. Así que opté por el disfraz de explorador y me colgué el adjetivo de desapercibido. Poco tiempo nos duró. Una humilde presentación nos bastó para no separnos. A la siguiente copa ya me alegré de haber venido.

Quizás la culpa la tenga el cruzarme contigo. El vaya donde vayas. El si huyes te persigo.
Escuché mis consejos y tiré de manuales, pero de nada me sirvieron. Mirándote fijamente he dudado si el mejor momento del día era la cerveza de las tres de la mañana o los tres sabores de helados a combinar con el sirope. En la 220 quise desmontar estás dos teorías.

Ahora que, muy a mi pesar, estoy de vuelta en casa y vuelven a ponernos kilómetros por medio, pienso que el inglés ha sido sólo una excusa. Un mundo demasiado pequeño. Una virtud, o tal habilidad posees para colarte en todos los rincones.

Era inevitable el tenernos que encontrar. No hay nada mejor que amanecer contigo.

Espero que coincidamos otra vez; Gibraltar.



PD.- Gibraltar, no es ni tuya ni mía. Su idioma me importa poco y creo que su mejor vestido no tiene forma de bandera. Esta semana me ha hecho darme cuenta que Gibraltar es mucho más que un peñón que conquistar. Gibraltar es un rincón donde tuve la oportunidad de vivir una aventura basada en las personas. Distintas vidas, distintas ciudades, distintos acentos, distinta gente. En el fondo todos unidos por lo mismo, unos días junto al Peñón, y la verdad, que no daba igual su nacionalidad.

PD2.- Mi hogar siempre será el lugar donde me lleven mis pies. Filosofía de Vida.

PD3.- Esta fotografía de La Línea de la Concepción enseña al Peñón y justo enfrente el Hotel Iberostar. Nuestra casa durante esta semana. No me digáis que así no te terminas enamorando de una roca.

domingo, 11 de abril de 2010

Anuncio por palabras

Alquilo una habitación en un corazón tranquilo. 22 metros cuadrados para componer latidos.
Tiene un amplio dorrmitorio en el que vivir tus noches y dormir mis días. Un par de armarios sin fondo en los que guardar recuerdos o melodías. Con la Cocina Amueblada, dentro de la garantía. Gratínamelo con besos.

Además, también puedes disfrutar de un remodelado aseo, por si crees que este lugar no lleva a ningún lugar y hay que mandarlo a la mierda.
Cuenta con patio interior para que seques al sol las cosas que no funcionan.

Aprovecha la ocasión, esta es la oferta de hoy, a la primera persona....

PD.- Hay días que hacen que la vida valga la pena. Hay personas que te demuestran que todo tiene sentido. Hoy puede ser uno de esos días. Tú, que estás leyendo mi posdata, puedes ser una de esas personas.

martes, 30 de marzo de 2010

Perdidos en la Pasión.... (Semana de Evolución)

Si Jack Shepard fuera sevillano, sería un hombre de Ciencia. Médico de prestigio, tendría palco en carrera oficial para ver las procesiones junto a Kate. Su nombre estaría escrito en un letrero en un asiento preferente en el pregón de Barbeito. Algún capataz le prometería al finalizar el acto una "levantá" con dedicatoria.

Si John Locke fuera sevillano, sería un hombre de Fe. Iría cada semana a poner velas a la Virgen de su barrio. Rezaría con devoción arrodillado ante sus imágenes. Su casa olería incienso y pondría marchas a todo volumen para cruzar el pasillo de costero a costero.

A Jack lo que le preocupa cuando llega la primavera es el tiempo que hará, si lloverá o si pasará calor con el traje a estrenar el Domingo de Ramos. A Locke le quita el sueño que la radio se quede sin pilas, que el programa cofrade se le arruge demasiado, que la silla de los chinos se rompa a mitad de semana, que el agua, si le da sed, esté muy cara en los kioskos.

Jack Shepard es hombre de Ciencia, pero capillita una semana al año. El resto del tiempo todas sus respuestas carecen de Fe, para él los hijos nacen en los hospitales y sus padres no son precisamente Dioses, porque la Iglesia tiene la culpa de todo. John Locke es hombre de Fe, aunque a lo largo del año pierda el norte, olvidando con facilidad lo que predica y se convierte en un simple adorador de becerros de oro.

Menos mal que esto sólo es Ciencia Ficción, que ellos no son Sevillanos, que ellos sólo están Perdidos. Yo, que tampoco me encuentro, me alegro al menos, de no parecerme a ellos.

La Semana de Pasión pasó a mejor vida. No es una Guerra contra el mundo, simplemente son sensaciones. Semana de Evolución, tiene lugar. Me santiguaré al cruzar el puente, a la ida y a la vuelta. Si es necesario sacaré de mi bolsillo alguna estampa, aunque te digo, no hay nada que pedir ni que rezar. La Salud, el Dinero y el Amor, ya no son imprescindibles.

Semana de Evolución. Mi mirada está seria y con la procesión por dentro.

Como el último Primate, así me siento....



PD.- Poco a poco. Paso a paso. Preveo una renovación en la Línea Editorial de este rincón.

lunes, 8 de marzo de 2010

Rompeolas...



Lleva tantos días lloviendo a mares que los ríos sin querelo han crecido, que los pantanos se nos quedaron pequeños, que los charcos conquistaron tus tobillos.

Y es que el tema de la lluvia se me ha ido de las manos, pretendía ser de nuevo tu centro de atención y ahora es la portada de los telediarios. Tan sólo quería hacerme de rogar pero la marea ha cruzado tu portal y quiere quedarse a vivir junto a tu ombligo.

A las calles le sobran lugares donde recordarnos y le faltan rincones para perderme contigo. Ya te habrán contado que no uso Paragüas, que me calo como un niño hasta los huesos pero que me siento grande. Nunca le tuve miedo a las tormentas y siempre quise ir volando a los sitios. Aunque no te lo creas, esta vez lo he conseguido ya que mis pies tocan todas las nubes que se reflejan en los charcos.

Y ahora cuando llueve tengo otras manías, cambiaron mis costumbres e inclusos los refugios. Ya no busco tu cama, ni te presto mi abrigo, ni te sirven mis alas, ni suspiras conmigo....

No perderás la calma, ni diré esas cosas que nunca te he dicho.
Ahora he construído un rompeolas. Ya tengo mi barrera artificial, entre mi vida y tu mar, para vivir tranquilos.

Ahora, tan sólo, llévame a ver salir el sol...



viernes, 5 de marzo de 2010

Marruecos....


Mi hogar siempre será el lugar donde me lleven mis pies. 
Nunca me canso y una vez más viene a mí, esa sensación
de saber que hay ciudades para empezar una vida y yo,  
acabo de volver de allí.
 Porque he encontrado un lugar para llevarte a vivir……

jueves, 28 de enero de 2010

Karlitos se escribe con K de Kuleshov

Época de exámenes. Encima de mi mesa tengo unos diez temas de eso que se conoce como "Gabinetes de la Comunicación". Esa será mi próxima bala en esta Ruleta Rusa de finales de enero. Mañana el disparo tendrá forma de test con respuesta múltiple. Toda una aventura. Una vez más, sólo ante el peligro, junto a mis periodistas.


20 preguntas me esperan, y yo te lo resumo en dos.

¿Por qué siempre tengo la sensación de jugármela? ¿Qué pasa si la bala, un día de estos, me da?

No lo sé. De todas formas, si algo he aprendido en estos días es que en otra vida fui un ruso criado en San Petersburgo jugando cada tarde a la ruleta, por eso mi nombre lo escribo con K, no por rebeldía adolescente, sino en honor a Kuleshov.

Kuleshov era un maestro del cine Soviético que enseñó al mundo entero que el cerebro no percibe imágenes aisladas y que, de la misma forma que leemos palabras completas y no letra a letra, nuestro cerebro combina las imágenes que vemos seguidas para crear una sensación conjunta. Y así realizó un experimento al que hoy se le conoce como "El efecto Kuleshov" y que es materia de examen para las futuras generaciones.

Él tuvo la idea de crear tres escenas distintas, proyectadas ante tres públicos diferentes. La primera escena consistía en un plano de un plato de sopa, y después un primer plano de un reconocido actor de la época. El primer público salió admirado por la capacidad de transmitir sensación de hambre. La segunda escena era una niña en un féretro, y a continuación el mismo plano del actor. Todos dijeron que nadie reflejaba mejor la tristeza en un rostro. La tercera secuencia consistía en una chica tumbada en un diván y el primer plano del actor. Esta vez todos coincidieron de que era un genio expresando deseo.

Lo que ninguna de las audiencias sabía era que el primer plano del actor era el mismo en los tres casos y que había sido el cerebro el que había dado el sentido a los sentimientos producidos en la mezcla y no el actor con su rostro repetido.

Y ahora, sin saberlo, nado sobre el mismo efecto.

Karlitos, no tiene vidas diferentes. Karlitos es el de antes y el de hoy. Karlitos no ha cambiado. Karlitos sigue siendo el mismo. Da igual si le pones detrás de su rostro la imagen de seis copas de Brugal. Da igual si detrás de su rostro le añades dos noches en vela y más de tres resacas. No importa si le unes su cara a imágenes de pasotismo, irresponsabilidad o distancia.

En el fondo Karlitos sigue siendo el mismo- Él sigue siendo él, yo sigo siendo yo, y en mi rostro te enseño que soy ese volvía lo negro en blanco con una de sus bromas, el que inventaba nuevas formas de decir cuanto te quiero, el que bajaba la Luna diez veces por semana, el de los días de 48 horas, el de los viajes sacados de la manga y el de dar la vida por sus amigos incluso resumiendo su mundo a un Colegio o una Minipandi.

Karlitos sigue siendo ese al que si le dices venga, te dice vale....

... el problema no es tuyo ni mío. Todo está en la interpretación y en nuestros cerebros.

El culpable de todo, el efecto Kuleshov.


PD.- Este post lo inspira una tarde de no-estudio y brazos a torcer, dedicada a solucionar cosas que estaban pendientes. Al llegar a casa y sentarme delante de los apuntes apareció el efecto ante mis ojos, en la primera línea, a modo de señal. Entonces comprendí que esa tarde con sus conversaciones habían servido más y era más importante que cualquier examen. Al menos para mí.


PD2.- Si alguien no tiene claro aún el Efecto Kuleshov que vea este video. En plan Barrio Sésamo. No te acostarás sin saber una cosa más. (http://www.youtube.com/watch?v=grCPqoFwp5k)

Co-Razones

He estado algo perdido aunque sin saber muy bien por qué.
Creo que tenía mis razones.

Había olvidado el camino. El paso lo tenía cambiado.
Si quieres llámame lento, aunque yo diría más bien, desorientado.

Porque hoy, encontré el motivo de todo.
En la suela del zapato iba pegado el corazón.
Ni siquiera sé el tiempo que pasé pisoteando.

Lo importante es que saqué suficientes razones para agacharme y volver a ponerlo en su sitio.
Yo muchas más que vosotros....



PD.- Este poema pertenece al libro de Escandar Algeet "Alas de Mar y Prosa". Una lección de razones que hacen que todo valga la pena.